viernes, 16 de noviembre de 2018

Carta

He pensando y repensado tantas veces escribirte. En mi cabeza una y otra vez tenía claro cómo iba a comenzar, punto a punto lo que te tenía que decir, lo estructuraba una y otra vez, repensaba las palabras que iba a emplear, para no resultar dolida, para parecer muy reflexiva y madura.
Madura en mi estupidez, es cómo me he sentido.

No he tenido el valor, o las ganas, o las palabras, o el tiempo, o qué sé yo, pero aquí estoy pensando en escribirte, queriendo escribirte y no sé ni cómo empezar, ni qué decirte después de todo.