miércoles, 19 de noviembre de 2008

Atacada por una polilla en el metro

Después de un duro lunes de trabajo, lunes al fin y al cabo, cuando por fin me disponía irme a casa, me metí al metro, por una de las bocas menos concurridas, y me encontré frente a frente con una polilla. Venía hacia mi, directa, yo intenté esquivarla, pero parecía que estuviera efectuando su ataque hacia mi. Me agaché, pero ella, terca, seguía aleteando a mi alrededor. Me agaché varias veces mientras caminaba, hasta que finalmente la despisté. Continué mi camino, y vi como las pocas personas que me habían visto bailando con la polilla, me miraban y sonreían.
Yo también sonreí.

No hay comentarios: